Om Mani Padme Hum repite hasta el cansancio el discípulo que aspira que su Espíritu se funda con el Espíritu Universal para formar unidad esencial que trascienda la ilusoria divisiones creadas por una mente separatista, por una mente que es capaz de engendrar el egoísmo, el equívocado concepto de la exclusividad.
OM es una sílaba, una salutación al ser humano y una invocación a la no humana Presencia Divina.
Om Mani Padme Hum es el sagrado mantram; la fórmula para aquietar las modificaciones de la mente, que en su constante dispersión va alejando al hombre del centro primordial de su Ser Interno -lo divino que cada hombre tiene dentro de sí -para sumirse en la multiplicidad dolorosa del no ser, de estar perdido, desorientado en el mundo cambiante de la materia.


