EL SIMBOLISMO DE LAS PINTURAS TIBETANAS

EL SIMBOLISMO DE LAS PINTURAS TIBETANAS

La participación del Dalai Lama en distintos debates del escenario mundial, en busca de apoyo para lograr la independencia del Tibet del poder comunista de China, sobre lo cual he hablado y escrito en reiteradas oportunidades, ha despertado el interés sobre lo qué es la cultura tibetana, sus misterios y la disciplina que cumplen los seguidores de Dalai Lama. Para satisfacer el interés de varias personas que me han pedido  instrucción sobre la cultura tibetana hoy les escribiré sobre  el simbolismo de las pinturas tibetanas.

El arte tibetano está inspirado en las enseñanzas religiosas del lamaismo, una forma del Budhismo Mahayana, que está impregnado por la creencia en los Bodhisattvas, que para los budistas son Grandes Maestros que trabajan por la salvación de todos los seres, al extremo que ellos sacrifican su ingreso al Nirvana, el paraíso de la eternidad, por amor al genero humano.

Entre las pintura sagradas del arte litúrgico tibetano sobresalen aquellas que representan a los Budhas, Bodhisattvas y Divinidades tutelares , pintadas todas ellas sobre tejido, algodón, seda o papel. La tela es untada con una mezcla de cola de animal y barniz blanco.

Para proteger las pinturas se les cose un velo, una especie de cortina, sostenido en el nivel de la varita superior y adornado con simbolos sagrados. Cuando las pinturas son exhibidas se levanta el velo. Además se aplican dos fajar de seda bermeja o amarilla con las que se amarra las pinturas para ser llevadas de viaje. Es una profanación envolverlas de arriba para abajo.

El pintor tibetano normalmente es un Lama culto y muy versado en las pinturas sagradas. Realiza su trabajo  recitando continuamente mantram , especialmente el Om Mani Padme Hum. A veces otro Lama está presente pronunciando oraciones en voz alta mientras trabaja el Lama artista. Sus discipulos están alrededor del pintor y preparan colores y atienden las necesidades  del Maestro.

La distribución de los colores de las pinturas también es canónico. Los colores usados son hechos de minerales y vegetales. El propio Lama los prepara. El azul, por ejemplo es hecho de lapislázuli; el negro humo, de lamparitas, el bermejo , de camín chino y el amarillo de una flor llamada Utpala. El oro es traído de Nepal y la laca ,necesaria para la mezcla, es obtenida de un insecto de la India llamado Tachardia Lacca, que no debe confundirse con la cera del Japón. Los pinceles son gajos de pino en una de cuyas extremidades se prende pelo de cabra.

En todo el Tibet , el 15 y 30 de cada mes son considerados sagrados. El Lama artista usualmente diseña los rostros de las divinidades el 15 y las coloreas el día 30.

Las pinturas tienen una poderosa influencia mágica y se dice que quien las contempla adquiere la esperanza de la liberación del sufrimiento. Por el sólo hecho de mirarlas se producen beneficios espirituales. Pero estas obras de arte no tienen valor litúrgico hasta que sean consagradas por un Lama en una ceremonia altamente mística y compleja.

Para ilustración de nuestros lectores les cuento que para el sacro y místico rito de la consagración y vivificación de las imágenes, el oficiante se purifica previamente, prepara seguidamente el local y la imagen para que descienda sobre ella el espiritu divino.

Comienza el proceso ritual con deificaciones. Medita sobre la pureza esencial de las cosas y reconoce que todo desaparecerá algún día.

Luego de pronunciar mantram correspondientes a cada divinidad , recita 108 veces fórmulas que traducidas al castellano dicen: «ningún vicio se cometa, toda virtud debe ser practicada perfectamente, la mente debe ser eternamente sometida, esta es la enseñanza de todos los Budhas»

Después el oficiante hace loas al Budha, arroja flores e incienso sobre la imagen y repite la fórmuia: «pueda el mérito, derivado de la consagración de este objeto , y por medio de él, hacer que todas las cosas creadas puedan obtener la suprema liberación «.

PAZ Y AMOR A TODOS LOS SERES

One Response »

  1. Pingback: CULTURA TIBETANA | oransid

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *