Decía la Maestra H.P. Blavatsky (HPB), en sus clases de Adyar: «es lógico pensar que el que en su juventud llega al Ideal Teosofico y en él se queda más o menos cómodo, no es la primera vez que ha ingresado en él.»
Hay quienes toman al Ideal como una cosa familiar, pero eso no es garantía de permanencia en él. La primera impresión de acogedora comodidad, muchas veces adormece, infantiliza o exacerba torcidamente el instinto de poder. Descartando desde ya a los que se acercan a la teosofía por primera vez guiados por una simple curiosidad o en busca de pequeños goces personales o respuestas a sus pequeños conflictos, hemos notado tres etapas más o menos definidas de la vida y evolución del alumno dentro del Ideal Teosofico. Read the rest of this entry


