Los comúnmente llamado Gñomos, o enanitos son espíritus de la naturaleza. En el caso especial de los Gñomos, que de ellos se trata este cuento escrito por MTB, habitan en bosques.
En muy lejanos tiempos el conocimiento sobre estos maravillosos seres se daba desde la niñez. Los pequeños participaban de los juegos de los Gñomos que se convertían en amigos invisibles con los cuales charlar y planear expediciones a los árboles que son las casas de estos Espíritus Elementales.
Ahora a leer el cuento.
Laralí la li la la¡ que hermoso día Señor!!
Una niña, mirando una margarita se detuvo. Apoyando su espalda en un viejo árbol se puso a cantar. Su voz resonaba en el aire como una cascada de agua fresca, las melodías surgían dulces y armoniosas; pero es sensación de bienestar se multiplicaban por mil cuando tocaba su flauta.
Junto a sus padres vivía en el bosque, alejada de todo contacto con otros niños de su edad. Nunca iba a la ciudad, no le gustaba viajar. Prefería caminar entre los árboles, jugando con conejos y ardillas, para quienes siempre tenía algo sabroso que dar.



