El 21 de junio, cuando se produce el solsticio de invierno, se cumple una de las más tradicionales celebraciones religiosas del Incanato: el INTI RAIMI dedicada a agradecer al Sol por darnos la energía cósmica a todos los reinos que habitamos en la Tierra, y a todos los seres que viven en otras dimensiones. Esta celebración tendrá lugar, este año mañana domingo 22 de junio de 2014 en varias partes de la Argentina.
Al respecto, quiero recordar lo que describía el Inca Garcilazo de la Vega como la fiesta del Sol en el Imperio Inca.
Decía «que para participar de esta celebración venían gentes de todos los ámbitos del Imperio. Y tras un riguroso ayuno de tres días, en los que ni siquiera se encendía fuego, al caer el primer rayo de Sol sobre la fortaleza o acrópolis que dominaba, como en todos los pueblos arias, a la ciudad imperial del Cuzco ( ombligo), un guerrero armado de lanza descendía a todo correr hasta la plaza mayor, frontera al Templo del Sol».
Allí le aguardaban otros cuatro guerreros también con sendas lanzas. El de la quinta lanza, representando al primer rayo del Sol y también al primer Fuego del Pensamiento, tocaban a las cuatro lanzas.
Los respectivos guerreros, a todo correr, se alejaban hacia los cuatro puntos cardinales, para establecer cada uno contacto con otros cuatro lanceros y éstos con otros cuatro hasta llegar a las más remota lejanía, como el sagrado fuego del Sol y del Pensamiento que ilumina hasta los últimos rincones del Imperio, purificándoles y alejandoles de todo mal porque en efecto, el Pensamiento emancipado y puro es el Espiritu como el Sol del Cielo, el mejor, sino el único médico.
Un dato mas: Las lanzas utilizadas en esta ceremonia religiosa rememoraban las » varitas» utilizadas por Manco Capac y Mama Ocllo Huaco cuando la clavaron en le tierra para asentar en ese lugar el centro civilizatorio de los países andinos.
La lanza simboliza el rayo solar físico que fecunda a la Tierra y también ese divino Rayo Espiritual que emanado del Logos o Sol Central constituye el Supremo Espíritu o Dios Interior de nuestra Conciencia.
Feliz reencuentro con su Sol Interior y poder hacer un compromiso de ser cada vez mejor en servicio de la humanidad.
