En las largas charlas que he tenido con el Dr. Luis W. Garcia Triviño, sobre la cultura americana, de la cual soy un enamorado, por aquello que una vez le preguntaron a HPB , ¿ por qué los pueblos americanos sufren tanto ?, ella les contestaría con un concepto que aun hoy me estremece: » porque será el continente del genes de la futura raza. Esa raza nacerá en Sudamérica, mientras que parte del continente de la América del Norte se hundirá a partir de California.Recuerden mis lectores que en San Andrés hay una falla geológica activa, o sea que está en permanente actividad y llegado un momento puede producir el derrumbe de parte de esa región ,como ocurriera con la Atlántida, que no se hundió totalmente, sino que lo fue haciendo progresivamente hasta quedar reducida a pequeñas islas, como lo cuenta Platón que se refiere a ese resto del continente como el mito de la Isla de Poseidon
Si bien la Isla de Pascua no pertenece a la raza Atlante, sino a la raza Lémur, antecesora de los » rojos, como se los conocía a los atlantes,» aun sus restos pétreos, representados por esos colosos meníres, que han sido investigados por los científicos, como los monumentos de Tafi en el norte argentino,aun no han encontrado la razón de su existencia, como tampoco otras cientos de construcciones en el resto del planeta, muchas de las cuales representaban, como agujas de acupuntura terrestre, o puntos de referencias para una civilización extraterrestre, como el planisferio de Nazca o monumentos de la puerta del Sol de Tiahuanaco, cuyos símbolos indicaban las distintas actividades o estaciones del planeta Venus , astro, que según la teosofia es el hermano mayor de la Tierra.La tradución de los simbolos de la puerta del Sol de Tiahuanaco, se realizó durante la realización del año Geofísico Internacional (AGI) que duró de Julio de 1957 a diciembre de 1958. Más de 30 mil científicos de 66 países realizaron observaciones en diferentes campos sobre la Tierra y su participación en la historia del Cosmos.
Pascua, sobre la que voy a escribir, como Machu Picchu, Sacsay Huaman, Tiahuanaco, Nazca y muchos otros sitios de nuestra América Precolombina, escapan a la escala y el metro del hombre contemporáneo y se proyecta a una dimensión Espacio-Tiempo más acorde con las Epopeyas narradas por Homero o las citadas por la Biblia, o el Mahabarata, el Ramayana, o el Popol Vuh. Todas coinciden en que habían gigantes en la Tierra en aquellos tiempos pretéritos.
Pedro Atan un Sabio pascuence vinculaba al Hombre con la Naturaleza de la que extrae todo la esencia de sus conocimientos .
En estos tiempos en que hay un poco de respeto por la cultura del pasado, identificadas, yo diría con cierta indiferencia excluyente, como » cultura de los pueblos originarios» , porque en realidad tendría entenderse que hay una continuidad conciencial del hombre en un un proceso ascendente de éste por encima de su atropología; les pidiría a mis lectores que nos ubiquemos en un estado de Mente y Espíritu, acorde con la Dimensión del tema a tratar. Y este estado, exige de todos nosotros un respetuoso, sereno y despojarnos de prejuicios culturales innecesarios Solo así podremos entender a Taina, mi hermano, en lenguaje pascuence.
Los sabios pascuences nos hablan de O’HIVA el cataclismo que sepultó en las profundidades acuosas a la isla blanca de los Lemures ( los Gigantes del Tercer Ojo,). Cuando los científicos investiguen las profundidades de la Antartida, seguramente encontrarán bosques, agua potables, y tal vez restos de lemures petrificados o congelados.
Un consejo: si lo hacen, tengan mucha prudencia, pues en las profundidades de la Antártida hay un ambiente de gases que puestos en acción imprudentemente, podrían estallar como cien bombas atómicas.
Los pascuences son muy respetuosos de sus tradiciones y celosos guardianes de secretos heredados de pasadas generaciones. Hay nombres que pronuncian en voz baja y otros como HOTU MATUA con profunda veneración, y esa devoción proviene del recuerdo de un lejano líder que condujo a su pueblo hacia nuevas tierras., la tierra prometida,
La tradición pascuence relatada por Daniel Tepano, dice que «hace miles de años, desembarcó el primer contingente de seres » Humanos» en esta Isla que habia sido seleccionada por Siete Sacerdotes Magos, como aquella » Tierra Prometida», para establecer su nueva residencia, ya que venían huyendo de su patria originaria O’Hiva, que se hundía en sucesivos cataclismos. Al frente de este puñado de hombres, mujeres niños y ancianos, venía su Rey TE ARIKI HOTU MATUA ,y su esposa AVEREIPUA
A partir de este instante ,un mes de Junio llamado por los pascuences como ANAKENA en homenaje al lider que puso pie en la Isla Hotu Matúa, se fundó la tradición e inauguró la costumbre de los restos lemures perdidos en las profundidades de la Isla Blanca.
En la próxima nota, les escribiré sobre las Tabletas Parlantes de la Isla de Pascua.
