En el año 1988, más precisamente en julio, publiqué en nuestra Revista Plenitud , una entrevista que realizó nuestra corresponsal en Chile, Angela Giorgi, a Enrique Barrios, ¡¡autor o personaje!! del libro Ami el Niño de las Estrellas.
Los signos de admiración los uso ,porque a esta altura de mi edad, no se, y lo he conocido a Enrique, si verdaderamente es un terrícola o un extraterrestre. Hoy, dicen las informaciones » retirado de la vida publica». Como su visión del mundo es de actualidad, quiero reproducir parte de esa nota para conocer que pensaba o anunciaba Enrique en una década llena de conflictos y de versiones sobre la visita de hombres extraterrestres para evitar , aunque ellos no pueden intervenir en el karma planetario, que los humanos nos destruyeramos entre nosotros mismos.
Escribía Angela que encontró a Enrique en un evento espiritual de la Nueva Era en Chile lo describe, vestía de blanco, no aparentaba más de ocho años de edad, pero, a juzgar por su enorme caudal de sabiduría, no era realmente un niño.
Le dijo, ante las preguntas de Angela , conmovida por su presencia, que era el mensajero cósmico de la Ley Fundamental del Universo, cuyo desconocimiento de parte de nosotros, los terrícolas, hace que este sea un lugar de violencia, egoísmo, injusticia y división.
Hablaron de otros mundos,realmente civilizados y le informó que allí no tienen fronteras ni discordias religiosas, porque la Religión Universal, que ellos practican, es sencilla como un amanecer: AMAR.
Y la Ley Fundamental del Universo ¡ qué es?.
Amor…así de sencillo.
¡Por qué?
Porque Dios es Amor; y más que eso es el Amor mismo.
Según Ami ( que así se hace llamar el niño cósmico) en todo el universo civilizado se ama a Dios, al Amor y no están embriagados de ciencia, como pensábamos, sino de ganas de amarse, de servir al prójimo, a sus hermanos y por eso participan en un gigantesco Plan Evolutivo Cósmico y Espiritual para nuestro planeta que se encuentra a punto de sufrir un gran cambio, que puede llegar a ser muy doloroso si no hacemos nada por mejorar , por dejar de violar las leyes universales, la Ley del Amor.
En su curiosidad Angela le pregunto ¡ Por que no nos ayudan Uds?.
-Lo estamos haciendo. Enviamos mensajes telepáticos, supervisamos descubrimientos científicos, no vaya a ser que descubran cosas más destructoras que la energía atómica; damos una mano en el nacimiento de las religiones que tienda al Amor.
¿Cómo es eso?
-Como crees que llovió maná en el desierto
Más de lo que hacemos, está prohibido por las leyes universales, no se puede intervenir en el libre albedrío de los mundos. Ya dimos la lección: no puede el profesor ayudar en el exámen.
Hay que trabajar por una Civilización del Amor.
Les Recomiendo que lean a vuestros hijos Ami: el niño de las Estrellas, será gratificante espiritualmente para los niños y para lo que aun tenemos interiormente de infantes
