A nadie escapa que los términos de bien y de mal son un tanto relativo. No se puede decir que hay mal, sino que hay menor bien, como no se puede decir que hay una oscuridad, sino que hay una menor gradación de luz
Igualmente ocurre con la con la vida , igualmente ocurre con la muerte. Son todos conceptos relativos. Hay una gran vida que se refleja en los organismos biológicos , psicológicos o mentales. Pero como generalmente el individuo tiene identificada su conciencia con los organismos biológicos cuando aquella pasa por el plano psíquico, se diría que hemos nacido o que hemos muerto.
Por tal causa dice Platón que la muerte en la tierra es nacimiento en el cielo y que la muerte en el cielo viene a ser como un nacimiento en la tierra. De ahí que los términos vida y muerte definan un concepto engañador. Pues vida y muerte son dos aspectos de la única y solitaria Vida que siempre se mantiene, que es eterna.
La perdurabilidad de la vida interior es algo que en ciertas gente se da por » instinto» natural sin necesidad de razonar. Pero la mala educación , el contacto con el mundo, es lo que quita la pura y santa Intuición de su perdurabilidad en la vida celeste. La prueba está en que los pueblos más primitivos , que carecen de instrumentos tecnológicos o instituciones educativas, como ocurre en las presentes culturas modernas; aquellos pueblos pueden o no tener conocimientos científicos, técnicos, pero si tienen conocimiento religioso.
Ningún pueblo , por más atrasado que esté, carece de la Intuición segura de que es perdurable más allá de la muerte..
Las únicas que se creen mortales son las civilizaciones y culturas que han llegado a un estado critico de dudas y que están tan embotadas por los placeres materiales que pierden ese instinto de la vida perdurable.
La conciencia de inmortalidad sería como un instinto poderoso que nos viene del fondo de nosotros mismos. Solamente cuando un exceso de lujos, de placeres, comodidades, de complicaciones, nos obnubilan ,perdemos la capacidad de sentir de manera intensa, y sin instinto , la magna inmortalidad.
